Un elemento clave de la música clásica es que, aunque muchas personas no conocen a las canciones por su nombre, su oído es rápido para identificarlas. El caso es que muchas de estas piezas musicales no trascienden más allá de esta rápida admisión de la memoria por la falta de contacto que se tiene para con sus apelativos.
Simpatizo mucho con esta verdad; es más fácil recordar un título sencillo con varias repeticiones de palabras clave en el coro que un código esencialmente incomprensible para el escucha casual como "K620" o "Beeth; Op. 27 No. 2 Mov. 1,2,3" que no es mencionado a lo largo de la obra y cuya primera revelación a quien desconoce la teoría detrás resulta bizarra.
Romper algunos paradigmas para adentrarnos en esta área será necesario, ¿Y quién mejor para dar este primer paso que (el actualmente famoso por su música para bebés) Mozart?
Nativo de vida y muerte del Sacro Imperio Germánico, Mozart imperó como un prodigio musical desde una edad temprana. Tocaba hábilmente el clavicordio y el violín a la edad de 6 años y antes de cumplir los 9, había expuesto conciertos en las cortes Maximiliano III en Baviera y José II en Viena. Compuso más de 600 canciones en vida que abarcaban todos los géneros musicales del momento.
Mozart murió de una enfermedad a los 35 años. Conforme a qué era o cómo la adquirió, se desconoce mucho. Mozart dijo a su esposa que había sido envenenado, pero el periodo histórico comprendido entre este evento y su muerte consta de tres meses, por lo que existen muchas especulaciones relativas al factor que terminó con su vida.
Después de su deceso, su música pasó como referencia de estudio a todos los sucesores en la práctica de la composición y el concierto. El nombramiento de sus obras es sencillo; si bien algunas pertenecen a familias mayores como óperas o repertorios, básicamente se les refiere como K (en referencia a Ludwig von Köchel, quien recopiló en un catálogo varias de sus partituras) y un número que refiere al orden por el cual la canción fue escrita.
Se comprende en todo caso, un listado de K1-K626. Mozart es un ícono de la música mundial que permanece de maneras directas y sutiles dentro de nuestra cultura. Entenderlo a él significa vincularse a una raíz importante del mundo Occidental.
No hay comentarios:
Publicar un comentario